Durante la sesión se continuó trabajando la práctica de la lucha del garrote y del tolete canarios, generando un espacio de aprendizaje compartido en el que docentes y estudiantes pudieron experimentar juntos estas disciplinas tradicionales.
La presencia del alumnado permitió enriquecer la sesión, ya que ofreció la oportunidad de observar de forma directa cómo estas prácticas pueden desarrollarse en un contexto educativo real, fomentando la participación, la cooperación y el conocimiento del patrimonio cultural de Canarias a la vez que el profesorado hacía prácticas.
Una jornada que puso en valor la importancia de aprender juntos y mantener vivas nuestras tradiciones también dentro del aula.
