La jornada se centró exclusivamente en el estudio y práctica de estos sistemas de combate, que sirvieron como elementos defensivos fundamentales para la población del archipiélago hasta el siglo pasado. El seminario destacó el valor del garrote y el tolete no solo como disciplinas físicas, sino como un legado histórico compartido por todas las Islas Canarias.
La sesión subraya la importancia de la formación continua para asegurar que este patrimonio cultural inmaterial permanezca vivo y vigente en la sociedad actual.
Nos toca a nosotros mantener viva la llama. Nos llena de orgullo conservar esta tradición y, sobre todo, asegurarnos de que las nuevas generaciones la reciban como lo que es: un patrimonio compartido que nos une como archipiélago.
